Vuelo Ligero

Turismo Chile 24 Diciembre 2012 | 0 Comments

Desde tiempos inmemoriables el hombre ha perseguido el sueño de volar. En la actualidad esta aspiración es cada vez más alcanzable, pues hay diversas posibilidades que nos permiten vivir esta experiencia. Una de las formas más emocionantes es el “vuelo libre”, en parapente, alas delta, paramotores y ultralivianos; aunque el primero es el que tiene más adeptos y se practica hace más de dos décadas en Chile.

Los aviones pequeños son una buena alternativa, pues vuelan más lento y más bajo. Un viaje en avión por la Patagonia vale su precio, por los paisajes que podrás apreciar. En varias zonas existe disponibilidad de avionetas a costos razonables.
Sin embargo, una de las formas más atractivas y accesibles de volar es en parapente. Corriendo desde la cima de un cerro y siguiendo una corriente de aire, un experto puede llegar a volar durante varias horas. La dirección y la velocidad se controlan a través de líneas (cuerdas) de sofisticada tecnología que se sostienen en ambas manos.
En 1988 Jean Mark Boivin, inventor del parapente, despegó de la cumbre del monte Everest. El mismo año Bruno Gouvy, otro cazador de récords, saltó de un helicóptero para aterrizar en la cumbre de los montes Drus. Michel Werli inicia también en ese entonces los primeros cursos de acrobacia e incluso llega a volar en una moto suspendida de un parapente. Desde esos años a la fecha se han batido numerosos récords, primero referidos a duración en el aire y después a distancia, sobrepasándose en este último ítem los 444 km.
En Chile cada día crece más el número de aficionados al parapente y si quieres practicar este deporte debes saber que, tanto en el norte como el centro de nuestro país, vientos SO constantes generan las condiciones ideales para volar durante la temporada entre octubre y marzo.
Una buena opción para quienes no tienen experiencia es el “tandem”, donde se vuela como pasajero en un arnés especial junto a un instructor. Un vuelo “tandem” cuesta alrededor de $30.000 por persona y dura entre 15 minutos y una hora, dependiendo del lugar y las condiciones climáticas
Para los que no cuenten con equipo, es posible encontrar ofertas de velas usadas en los avisos clasificados del diario o llamando a proveedores de equipos nuevos y de segunda mano. Sin embargo, es recomendable una asesoría profesional.

Especificaciones tecnicas

El parapente es un planeador utraligero flexible; un tipo especial de paracaídas con mayor sofisticación diseñado para volar y aterrizar. Desarmado es una mochila que se transporta fácilmente y pesa aproximadamente 7 kg. Otra alternativa para los que aman las alturas es el ala delta. Este planeador se soporta en una estructura de tubos de aluminio y el piloto cuelga desde el centro de gravedad en un arnés especial. El aprendizaje del alta delta es más técnico, debido al peso del equipo (20 a 35 kg). Las ventajas son que permite volar mayores distancias, más alto y a mayor velocidad.
El parapente existe hace unos 20 años y el ala delta hace tres décadas, pero el primero cuenta con más adeptos debido a que es más práctico: se despega y aterriza casi en cualquier lugar, el equipo pesa la mitad que el de ala delta y es posible ir más lento.

Consejos útiles
* Infórmate bien acerca de las condiciones meteorológicas.
* Si quieres hacer un cross (recorrido) y no tienes experiencia, debes realizar pequeñas rutas que sean voladas frecuentemente.
* No vueles solo; volar en grupo simplifica la búsqueda de ascendencias y disminuye el riesgo de perderse o quedar solo en caso de accidente.
* Recuerda llevar tu radio, un paracaídas de emergencia y chequea tu equipo.
* Al realizar un vuelo de cross se recomienda llevar algo de agua y comida, pues si te entusiasmas mucho puedes pasar bastante tiempo alejado en la montaña.
* Ojalá siempre exista un rescate en tierra con un equipo de radio.
* Ten en consideración que volar temprano siempre es muy fuerte, tanto en viento como en térmicas. Las horas más tranquilas son a partir de las 17.00

Otras alternativas de vuelo
Otra opción de vuelo para viajeros de todas las edades es un planeador, un globo aerostático o un biplano. Estas alternativas se ofrecen en el área de Santiago.
En biplanos de la Segunda Guerra Mundial podrás recorrer las altas cumbres de la cordillera de los Andes o las hermosas playas del litoral central. En ellos volarás en la cabina delantera (el piloto va atrás), al aire libre, con chaqueta y gorro de cuero, a la usanza de los legendarios pilotos de esa época. Con estos aviones se pueden hacer diversas acrobacias que disfrutarás si tu estómago es resistente: loopings, roles, spins, hammer heads y muchas otras. La otra opción es simplemente un vuelo suave para admirar el paisaje. En este caso se recomiendan los alrededores de los cerros La Campana y El Roble.
Si quieres remontarte al pasado, también puedes realizar una travesía en gigantescos globos aerostáticos, para recorrer campos y viñedos, transportándote en sus tradicionales barquillas de mimbre. Los globos se mueven impulsados por la fuerza del viento y los pilotea un profesional experto. Para recorridos en biplanos o globos aerostáticos existen distintos tipos de alternativas, desde 4 a 12 días con todo incluido, hasta un vuelo por el día.
Y para los que prefieren los aparatos de última generación, se puede realizar un vuelo en un planeador de fibra de vidrio en el valle de Olmué, sobre la cordillera de La Costa o hacer un recorrido por la cordillera de los Andes. También puedes elegir un tour en helicóptero por el Cajón del Maipo-Farellones, los glaciares de los Andes, Viña del Mar, los viñedos de Colchagua o los viñedos de Curicó.
Los viajes también pueden extenderse cruzando la frontera argentina para recorrer algunos parajes del país vecino o realizar una expedición en globo al lago Chungará (I Región).